Península / Nave & Millás / Paz y Comedias

Las imágenes de Eduardo Nave y Juan Millás revisitan el concepto de lo sublime. El viejo tema romántico de la catedral gótica desmoronándose en medio de la naturaleza es aquí dotado de un nuevo enfoque.

La naturaleza se abre paso sobre las modernas construcciones humanas. La Abadía en el robledal es ahora una estación de servicio en un camino poco transitado. Unas veces de manera obvia como en la imagen de una carretera abordada por un desprendimiento de piedras, otras de forma sutil como en la fotografía de una cantera sobrevolada por una nube. La pequeña e insignificante nube parece advertir a la acumulación de áridos sobre su latente poder. En muchas ocasiones la conexión con cuando no alusión a Caspar David Friedrich es evidente como cuando la niebla nos atisba como una pared infranqueable en el camino. Esta imagen nos pone en el lugar del Viajero ante la niebla de Friedrich.

Frente a la mirada romántica, lo que vemos, se convierte en lo que nos mira tomando la expresión de Georges Didi-Huberman. El poder de la naturaleza ya no solo es inabarcable, inasumible, incomprensible, Nave & Millás la dotan de mirada y de movimiento. Parece observarnos e ir avanzando de modo imperceptible como la lengua de un glaciar avanza engullendo todo a su paso. Para los fotógrafos lo real no es algo inmóvil, sino algo dotado de vida y que trata de librarse de nuestra presencia.

La dialéctica entre el hombre y la naturaleza se manifiesta aquí en torno a la duración de las construcciones humanas. No vemos al hombre, no aparece fotografiado. Vemos a la naturaleza aparentemente apacible, como agua en un embalse, que parece haberse dejado dominar, pero espera, sin prisa, imperturbable, sin perder la compostura, su momento para abalanzarse sobre la ciudad y el puente que parece domeñarla.

La calidad técnica de la fotografías es llamativa, destacando el dominio sobre la iluminación unido a una precisa elección del encuadre. Las masas y los colores juegan de tal modo, que sabiendo que no han sido pintadas, ha debido ser necesaria una infinita búsqueda y una extenuante paciencia para hallarlas. Pero hacer la instantánea perfecta es tan solo la mitad del trabajo. Conseguir captar y reflejar en una fotografía la fuerza en potencia de la naturaleza es el gran logro de Nave & Millás. Volviendo a Didi-Huberman, aquí los fotógrafos nos muestran la imagen latente. De alguna manera reconocemos dicha presencia.

Como corolario a su propio ideario, vemos en alguna fotografía construcciones abocadas a desaparecer, perdidas en mitad de la nada, al pie de la amenazadora montaña o envejeciendo de modo apresurado por el efecto de una lluvia interminable. Y, como no, ataques del hombre contra sus propias construcciones no a favor de la naturaleza sino contra sí mismo.

Hay una fotografía que nos ofrece una figura expuesta a la intemperie tras un cobertizo. Está hecha de tablones de madera y recuerda el legendario Caballo de Troya, miles de veces recreado, que ya aparece en el siglo VII a.C. en un ánfora de terracota procedente de Mykonos. La figura parece que simboliza la guerra de la naturaleza por conquistar el territorio del hombre. En realidad una reconquista. Eso es lo que han recogido los artistas en su deambular sin rumbo fijo por la península, la reconquista de la tierra por sí misma. El flâneur que en Charles Baudelaire recorría la ciudad, ahora camina por el linde entre urbe y campo -ese campo tan extraño al poeta francés- y en su viaje -ese viaje que el poeta abominaba en la vida tanto como exaltaba en la escritura- retrata la callada batalla de la tierra. Ellos “son los viajeros de verdad”, “los que parten por partir”.

Si preguntamos, siguiendo con el poeta “¿Qué habéis visto? ¡Decid!”, encontraremos que Nave y Millás en Península no hacen otra cosa que una apología, callada y silenciosa, en defensa de esta tierra cercada por agua en la que convivimos.

Península
Nave & Millás
Galería Paz y Comedias
Valencia
Del 23 de marzo al 4 de mayo de 2011

Publicado en:
ValenciaArte. Península. Nave & Millás en Paz y Comedias